miércoles, 17 de febrero de 2010

El Real Madrid pierde un año más en Lyon y se complica la Liga de Campeones


Quedan avisados: se avecina indigestión de tópicos en las próximas dos semanas. Véanse: "Remontada, podemos, espíritu de Juanito, llamamiento a la afición, noventa minuti molto longo" y pamplinas varias que ya no surten efecto.

Es el mismo escenario del último lustro, año tras año el Real Madrid ha llegado a los octavos de final de la Liga de Campeones y ha fracasado.

Este martes, en Lyon, el equipo diseñado por Florentino, pastizal mediante, repitió historia y pifia. Hasta nuevo aviso, este Madrid no es nadie en Europa y, lo que es peor, el crédito ganado durante semanas se marcha por el desagüe. Como equipo y como constelación de estrellas, estrelladas: Cristiano, Kaká, Xabi, Higuaín.

Fue sencillo para el Lyon –cuarto y mitad de lo que en su día fue– bloquear al rival: tapó sus bandas y el once de Pellegrini se atascó por el centro del campo, espacio mínimo habitado por demasiados jugadores blancos.

El teorema fue inverso en zona opuesta, pues el Olympique se hinchó a entrar por la banda de Marcelo, premiado con el banquillo tras su infame primera mitad.

Premio para el Olympique

El único aliado madridista cambió de bando nada más salir del vestuario. El marcador premió el coraje francés con el golazo de Makoun: avanzó escoltado por el aire y puso el balón en la escuadra de Casillas.

Tampoco entonces el enfermo dio señales de vida y el Madrid terminaría pidiendo la hora y preparando la batalla del Bernabéu, donde seguirá siendo favorito sólo si vence a los fantasmas. Y haberlos haylos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario