lunes, 8 de marzo de 2010

Independiente vence a River y lidera


Independiente le ganó por 2-0 a River Plate en el Libertadores de América un clásico con pocos atractivos en el que el mérito del equipo rojo fue su seguridad en el fondo, su oportunismo para aprovechar los momentos favorables y su confianza que fue creciendo con el correr de los minutos hasta sellar un resultado que lo deja en la punta del torneo Clausura.

El equipo de Américo Gallego perdió el control de las acciones durante largos pasajes, no tuvo suficiente creación en la mitad de la cancha, pero en las situaciones negativas se apoyó en la solvencia de su arquero Adrián Gabbarini y en la muy buena producción de Leonel Galeano, en tanto que del otro lado de la cancha el poder de definición de Darío Gandín y Andrés Silvera le permitió capitalizar dos de las pocas chances que se le presentaron para resolver el juego.

River pareció agotar los pocos argumentos de que disponía en la etapa inicial y ya avanzado el complemento, cuando se encontró con dos goles de desventaja, no tuvo capacidad de reacción y quedó a la deriva.

Dentro de un desarrollo deslucido, River fue el que produjo algo más en el primer tiempo mostrándose más coordinado, con mayor agresividad de los volantes para recuperar la pelota y algún atisbo de armado ofensivo.

Independiente después de dominar territorialmente unos pocos minutos quedó partido, perdió el balón con facilidad y casi ni se acercó al área rival.

A River le faltó llegada porque tropezó con el achique hacia adelate que ensayó el fondo. En el conjunto visitante se observó una marcada ingenuidad, particularmente de Gabriel Funes Mori para caer en la trampa.

De todas maneras, el elenco de Leonardo Astrada contó con algunas oportunidades como un derechazo cruzado y desviado del paraguayo Rodrigo Rojas a los 3 minutos, una aparición de Matías Abelairas por izquierda que exigió una buena respuesta de Gabbarini a los 16, otra tapada del arquero a los pies de Funes Mori sobre la media hora y una nueva intervención de Gabbarini a los 40 frente a Gustavo Canales.

Independiente sólo se había aproximado a través de un cabezazo de Silvera desviado en el minuto 10, pero a los 38 River quedó muy mal parado, Walter Acevedo puso la pelota en profundidad y Gandín quedó suelto para darle al cuadro del Tolo Gallego una victoria parcial que era demasiado premio para lo muy poco generó.

El arranque de la parte final fue de lo mejor de Independiente, que se fortificó con la diferencia y ganó seguridad en el traslado del esférico, mientras que River iba cayendo en el desorden.

El segundo gol pudo haber llegado a los 9 en un contraataque que Gandín quedó mano a mano con Daniel Vega, pero se concretó a los 15, en la maniobra mejor elaborada del clásico.

Walter Busse avanzó por la derecha, buscó la pared con Ignacio Piatti, recibió la devolución, llegó al fondo y tocó hacia atrás para que Silvera, de frente al arco, ampliara la ventaja.

La media hora final dejó muy poco para el análisis, ya que River fue pura impotencia e Independiente, mejor parado que en el primer período, se dedicó a esperar y salir en contraataque, esto último sin mayor precisión, en la convicción de que su victoria ya no corría ningún riesgo.

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