jueves, 1 de abril de 2010

Arsenal vs Barcelona: el 2-2 quedó corto


Se esperaba un gran espectáculo y no defraudó, aunque el Arsenal apareció en el césped sólo un par de ratos y en la recta final, desde la entrada de Walcott. El Barcelona hizo un arranque soberbio, borrando a su rival del césped con una velocidad e intensidad casi olvidada. En cinco minutos ya podía ir 0-3. Era un vendaval. Hubiese sido una primera media hora insuperable de mediar el acierto de Busquets, Messi, hoy gris, Pedro, Xavi y sobre todo Ibrahimovic.

El sueco empezó a hacerse pequeño ante un Almunia espectacular, que se creció ante el equipo que más le hizo llorar. Fue en la final de París de 2006, cuando Eto'o, añorado a ratos por muchos en la grada, y Belletti le marcaron dos goles el día que apuntaba a héroe al entrar por la expulsión de Lehmann. El navarro evitaba todas las ocasiones del equipo amarillo, que recordó por momento a los mejores conjuntos de historia. Era el mejor Barça de la era Guardiola, pero con un gran pero: el acierto. Doce remates y ni un gol.

Ni rastro del Arsenal

Wenger gesticulaba con su cabeza. Ni Arshavin ni Cesc aparecían. Clichy y Nasri trataron de cerrar la banda de Alves, capital en este Barça, y que disfrutó en su autopista personal. El baño era increíble, superior al 4-0 de la pasada campaña ante el Bayern. Parecía imposible que no fueran ganando los azulgranas. Nasri quiso rizar la situación pero el primer disparo se marchó junto al palo.

Valdés apareció poco después para hacer una parada increíble a bocajarro a Bendtner. No valía, era fuera de juego pero Víctor lo supo después del segundo remate del danés al palo. Está de dulce. Y de selección. Antes de ver una amarilla que le dejó sin partido de vuelta y descentrado, Cesc puso un balón de oro que Puyol sacó en boca de gol.

Curiosamente, en la segunda mitad Ibrahimovic y Almunia cambiaron su rol en el guión. El sueco superó al navarro de vaselina y al primer toque usando un pase largo de Piqué. Se reinvindicó el sueco con otro gol, segundos después de que el también nórdico Bendtner marrara el empate Valdés soberbio. Ibra se benefeció esta vez de una asistencia de Xavi para poner el 0-2.

La grada da ejemplo

Aunque lo justo hubiese sido que el Barcelona hubiese ganado logrado los tantos que merecía su fútbol, Wenger acertó con su último cambio. La entrada de Walcott posibilitó una reacción final del Arsenal, que contegiado por la fe del joven extremo inglés obtuvo empate. Primero el propio delantero inglés marcó el 1-2 y, una vez que Messi erró la sentencia, Cesc fue objeto de penalti.

La pena máxima supuso la roja a Puyol, que se suma a la ausencia por acumulación de amonestaciones de Piqué. Además del gol gunner, trajo la lesión de Cesc. Y la alegría de la grada local, que había da un ejemplo cuando Henry apareció en el campo. Primero de pie ovacionando al que fuera su líder y apenas diez segundos después pitandole cuando tocó su primera pelota.

Guardiola estrechó la mano de Wenger con la misma sensación con la que muchos fueron jugadores y aficionados. El mismo sentimientos con el que se van de algunos de los mejores restaurantes del mundo. Te pegas homenaje, pero te deja a medias. Y con hambre.

LA FICHA DEL PARTIDO:

2 - Arsenal: Almunia; Sagna (Walcott, m.66), Clichy, Vermaelen, Diaby; Cesc Fábregas, Nasri, Gallas (Denilson, m.44), Song; Arshavin (Eboue, m.28), y Bendtner.

2 - Barcelona: Valdés; Alves, Puyol, Piqué, Maxwell; Busquets, Xavi, Keita; Pedro, Ibrahimovic (Henry, m.76), Messi (Milito, m.86).

Goles: 0-1, m.46. Ibrahimovic, m.46; 0-2, m.59. Ibrahimovic; 1-2, m.69. Walcott; 2-2, m.85. Fábregas, de penalti.

Árbitro: Massimo Busacca (SUI). Expulsó a Puyol y amonestó a Arshavin, Song, Fábregas, Eboue y Diaby, del Arsenal, y a Piqué, del Barcelona.

Incidencias: Partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, disputado ante 59.572 personas en el estadio del Emirates, del Arsenal.

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